Nuestra historia 2017-10-02T15:27:42+00:00

 El 24 de Abril de 1990, por iniciativa de un sacerdote Jesuita y un grupo de alumnos, ex alumnos y profesores del Colegio del Salvador, se empezó a dar el desayuno a un grupo de personas que dormían en la vereda de Callao y Tucumán donde está La Iglesia del Salvador.Talleres de costura

El frío fue el motivo principal que impulsó la creación de la Obra,para las personas que dormían en la calle  a la intemperie y sin un mínimo de abrigo. Por lo cual se unieron  esfuerzos y se sensibilizó a la comunidad para la construcción de un equipo de colaboración y contención.

De esta manera durante algunos años se siguió ayudando en un salón contiguo a la Iglesia donde se brindaban desayunos y duchas.

  El colegio del Salvador ha sido un referente de ayuda y colaboración hacia las comunidades siguiendo los principios básicos de los Jesuitas. De esta manera el desayuno y las historias de las personas de la calle fueron un inicio, que evolucionó y animó a diferentes familias, estudiantes y gran parte de la sociedad de ayudar de una forma organizada y sistematizada.

Pasado un tiempo y por el deterioro de los techos de la Iglesia del Salvador, continuó funcionando en unos salones prestados por la Parroquia del Carmen. En ese mismo año, gracias a la gestión  del Padre Álvaro Restrepo, provincial de los jesuitas,  se compra  el inmueble donde funciona actualmente la Obra en Rincón 675 , en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires .

El 15 de agosto la Obra inaugura esta nueva sede con una misa y un almuerzo para las personas en situación de calle. Ya en el año 2000 se requiere una ayuda más organizadaFoto4, por lo cual surge la idea de hacer una cadena de ayuda entre las familias del colegio, quienes a través de la dirección de Araceli Baenninger, conocen y se sensibilizan acerca de la  situación de calle y en ese momento reúnen un monto pequeño que sirve de ayuda para comprar el pan diario, y luego se inicia todo un movimiento de motivación y empatía, que se transforma en una colaboración sistemática.

 Se reunían en una casa donde se oficiaba una misa y se preparaba la oración que se mandaría al mes siguiente. Las personas empiezan a donar primero en un curso y así se extiende a todo el colegio. Esto mismo se multiplica en dos, tres y cuatro cursos, y finaliza con la donación de casi todas las familias del colegio del Salvador; Jardín,Primaria y Secundaria. Al aumentar de forma significativa el número de voluntarios referentes de ésta cadena, se consiguió un espacio dentro del colegio del Salvador. Al crecer también los aportes que se recibían  se implementaron las donaciones por tarjeta.

La Obra creció y poco a poco fue evidenciando la necesidad de ampliar los servicios que se prestaban, además el nuevo lugar facilitó la creación de talleres y la atención personalizada de las personas que asistían diariamente. Las donaciones  posibilitaron un crecimiento  de las instalaciones,  contratación de profesionales , compra de materiales para los talleres e insumos .

Desde la inauguración hasta la fecha, han pasado como directores de la Obra diferentes Jesuitas quienes han dejado su impronta de crecimiento y generosidad en la Institución.

Cada uno durante su gestión y con su impronta Jesuita, impulsó a la Obra transmitiendo su calidad y su amor al prójimo.  La Oración

En la actualidad la Coordinación General está a cargo de Araceli Barraza de Baenninger, quien es la primera laica en organizar y dirigir  la Obra de San José.

Además hoy cuenta con un equipo de 60 voluntarios, un personal de 8 miembros que atienden diariamente a los que llegan para desayunar,realizar derivaciones a distintos organismos, confección de curriculum, atención psicológica, acompañamiento espiritual o simplemente ser escuchado en todo lo que necesita.